|
Uno de los primeros documentos que llamó mi
atención fueron los libros parroquiales de los siglos XVI-XVIII, su
antigüedad podía olerse entre sus páginas.
|
Ordenados,
limpios y con mejor aspecto que los anteriores encontré entre las oscuras
librerías del archivo una serie de libros de defunciones del siglo XIX
|
Y aquí un tipo de encuadernación similar a
una carpeta de la actualidad. Se trata de la encuadernación Mudéjar de final
de la Baja Edad Media y principio de la Edad Moderna.
|
En
el siglo XIX los documentos importantes también debían ser protegidos por lo
que se empleaban estos robustos cierres de hierro que pude fotografiar en el
Archivo diocesano de la capital aragonesa
|
Sin
duda uno de los documentos que más capto mi atención (quizás por su gran
tamaño) fue el registro de
casamientos en Zaragoza del siglo XVIII
|
Una
de las preguntas más recurrentes cuando alguien no encuentra en el archivo
diocesano el documento que buscaba suele ser ¿qué a pasado con él? Pues bien,
este índice de 1813 explica la
pérdida de muchos de ellos.
|
Otro
de los documentos a resaltar en esta visita fue el pergamino del siglo XIV de
los concilio visigóticos- toledanos
|
No
solo en la actualidad existen multitud de tipos de letras sino que ya en el
1113 los había. Este estilo se llama letra Carolina y adopto su nombre por el
conquistador Carlomagno.
|
Antes
de la explicación de esta bonita antigüedad estuvimos un buen rato divagando
sobre su procedencia y tal y como pensamos se trata de unos sellos originales
de cera del infante Fernando (abad de Montearagón)
|
Por
último, ya casi al final de la visita, el guía nos mostro este interesante
documento para nuestra ciudad pues se trata del bautismo del general Palafox
|
Visita al Archivo Diocesano de Zaragoza
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)










No hay comentarios:
Publicar un comentario